Qué está pasando en Madrid

En conjunto, España combina fragilidad parlamentaria, presión electoral sobre Sánchez y el PSOE y una relación con Marruecos que ha escalado hasta convertirse en uno de los principales asuntos de seguridad y política exterior. La evolución de la crisis de Ceuta y la capacidad del Gobierno para sostener su mayoría serán dos de las principales variables políticas hacia las elecciones de 2027.

España atraviesa un momento político marcado por el desgaste del Gobierno de Pedro Sánchez, la pérdida de apoyo del PSOE y una creciente incertidumbre sobre la estabilidad de la legislatura. Las últimas encuestas sitúan a los socialistas en retroceso, con estimaciones cercanas al 25% y una posible pérdida relevante de escaños, mientras PP y Vox presionan por un cambio de ciclo. El deterioro ha reactivado las especulaciones sobre un adelanto electoral, aunque Sánchez ha reiterado que su intención es agotar la legislatura y celebrar las próximas elecciones generales en 2027.

Salvo una convocatoria anticipada, España deberá elegir nuevamente sus Cortes Generales en 2027. En esas elecciones, se renuevan los 350 escaños del Congreso de los Diputados y los 208 senadores elegidos directamente. El resultado del Congreso será decisivo: de su composición dependerá quién pueda reunir los apoyos necesarios para ser investido presidente del Gobierno. La fragmentación actual hace que no baste con ser el partido más votado, sino que la capacidad de construir mayorías con otras fuerzas vuelva a ser determinante.

A este escenario, se suma una fuerte tensión con Marruecos. La crisis combina seguridad, inteligencia, migración y política exterior. La entrada de más de 70.000 personas a Ceuta a fines de julio abrió una controversia sobre el grado de conocimiento previo del Gobierno: documentos desclasificados muestran que el CNI había advertido sobre convocatorias para intentar cruzar la frontera, aunque el Ejecutivo sostiene que no existían antecedentes que permitieran anticipar la magnitud de lo ocurrido.

Ceuta se ha convertido así en uno de los principales focos de la agenda. El control fronterizo, la coordinación entre los organismos de seguridad y la relación con Rabat están bajo escrutinio, mientras cerca del 90% de los españoles atribuye a Marruecos responsabilidad en la crisis y una mayoría evalúa negativamente la respuesta del Gobierno. Sánchez, sin embargo, sostiene que no existen pruebas concluyentes de que las autoridades marroquíes organizaran la entrada masiva.

Pedro Sánchez — presidente del Gobierno / PSOE. Sigue siendo la figura central. Hay que mirar su capacidad para sostener la legislatura hasta 2027, contener el desgaste del PSOE y gestionar la crisis con Marruecos y Ceuta.

Alberto Núñez Feijóo — líder del PP. Principal alternativa de Gobierno. Su desafío es convertir el desgaste de Sánchez en una mayoría suficiente y definir hasta dónde dependerá de Vox.

Santiago Abascal — líder de Vox. Es clave porque el crecimiento de Vox puede convertirlo en socio imprescindible de una mayoría de derecha. Su peso condiciona la estrategia de Feijóo y endurece el debate sobre inmigración, seguridad y Marruecos.

Yolanda Díaz — referente de Sumar. Representa al socio principal del PSOE por su izquierda. Su capacidad para mantener cohesionado ese espacio será decisiva para cualquier mayoría progresista futura.

Isabel Díaz Ayuso — presidenta de la Comunidad de Madrid. Es una de las figuras con mayor proyección dentro del PP y una referencia del ala más confrontacional con Sánchez. Conviene seguir su peso interno y su capacidad de marcar agenda nacional.

Emiliano García-Page — presidente de Castilla-La Mancha / PSOE. Es la principal voz crítica interna del socialismo. Sus cuestionamientos a Sánchez muestran hasta qué punto existe tensión dentro del propio PSOE de cara al final de la legislatura.

Carlos Cuerpo — ministro de Economía. Menos político que los anteriores, pero muy relevante por su peso económico y porque empieza a aparecer como figura de renovación moderada dentro del espacio socialista.

PIB: España alcanzó un PIB a precios de mercado de €448.315 millones en el 2T26. En términos de volumen, la economía creció 0,7% trimestral y 2,7% interanual.

Motor interno: la demanda nacional aportó 3,3 puntos al crecimiento anual, mientras la demanda externa restó 0,6 puntos. El consumo de los hogares creció 3,2% y la inversión 4,7% interanual.

Empleo: España registró cerca de 22,8 millones de ocupados en el segundo trimestre. El número de desempleados se situó en 2,50 millones y la tasa de desempleo bajó a 9,87%, desde 10,83% en el período previo.

Actividad: la construcción creció 4,1% interanual, los servicios 3,4%, el sector primario 3,2% y la industria 1,8%. El índice de producción industrial se situó en 110,9 en junio.

Población: España alcanzó 49,8 millones de habitantes al 1 de julio de 2026.

Productividad: los puestos equivalentes a tiempo completo aumentaron 2,3% interanual, pero la productividad por puesto avanzó solo 0,4% y por hora trabajada cayó 0,1%.